Esteban Berlanga: Elegancia y Verdad Escénica
Hay artistas que bailan para impresionar y artistas que bailan para conectar. Esteban Berlanga pertenece, sin duda, al segundo grupo. Nacido en Motilleja, un pequeño pueblo de Albacete, su viaje desde el conservatorio local hasta convertirse en Bailarín Principal en Zúrich es un testimonio de talento, pero sobre todo, de una ética de trabajo inquebrantable.
Conocido por su técnica limpia, su porte aristocrático y una capacidad interpretativa que trasciende el movimiento, Berlanga se ha consolidado como uno de los bailarines españoles más importantes de su generación.
El Salto a Londres: English National Ballet
Tras formarse en el Real Conservatorio Profesional de Danza de Madrid, su carrera despegó internacionalmente en Londres. En el English National Ballet (ENB), Berlanga no tardó en destacar. Pasó de cuerpo de baile a Primer Solista, asumiendo los roles de príncipe que parecen escritos para él: Siegfried en El Lago de los Cisnes y Albrecht en Giselle.
El Regreso a Casa: Compañía Nacional de Danza
En 2013, bajo la dirección de José Carlos Martínez, Esteban regresó a España como Bailarín Principal de la CND. Fue una etapa de madurez y versatilidad. Aquí no solo brilló en lo clásico, sino que exploró lenguajes más contemporáneos de coreógrafos como William Forsythe, Itzik Galili y Roland Petit, demostrando que su plasticidad no tiene límites.
La Madurez en Zúrich y el Legado
Actualmente, como Principal en el Ballett Zürich, Berlanga continúa explorando nuevos territorios artísticos en obras narrativas complejas como Anna Karenina o Nijinsky. Pero quizás su proyecto más personal está fuera de los grandes teatros: su compromiso con su tierra.
A través de su Fundación y las galas benéficas en Motilleja, Esteban devuelve a la danza lo que esta le ha dado, acercando el arte de élite a entornos rurales y demostrando que la cultura no entiende de códigos postales.