El Arte de Hacer Visible lo Invisible
Cada 29 de abril, el mundo se detiene para celebrar una de las formas de expresión más puras y universales: la danza. Pero, ¿por qué esta fecha y no otra? Para entender el origen de este día, debemos viajar al siglo XVIII y conocer la figura de un hombre que cambió para siempre el destino del ballet: Jean-Georges Noverre.
Desde la Fundación Esteban Berlanga, nos unimos a esta celebración global recordando que la danza no es solo técnica o espectáculo; es una metodología innovadora de comunicación, un recurso vital para el desarrollo emocional y una forma de conocimiento que trasciende las palabras.
¿Quién fue Jean-Georges Noverre?
Nacido en París el 29 de abril de 1727, Noverre es considerado el «padre del ballet moderno». Fue un reformador radical que defendió la idea del ballet d’action (ballet de acción). En su obra fundamental, «Cartas sobre la danza y los ballets» (1760), propuso que el baile debía dejar de ser un simple adorno técnico para convertirse en un drama expresivo.
Él quitó las máscaras y las pelucas a los bailarines para que sus rostros pudieran transmitir emoción real. Noverre creía que el cuerpo debía ser capaz de narrar historias con la misma elocuencia que un actor de teatro. En 1982, por iniciativa del Comité Internacional de la Danza de la ITI/UNESCO, se eligió su natalicio para celebrar el Día Internacional de la Danza.
El Mensaje de 2026: Crystal Pite
Cada año, una personalidad destacada es invitada a redactar un mensaje que resuene en todas las salas de ensayo del planeta. En este 2026, el honor ha recaído en la bailarina y coreógrafa canadiense Crystal Pite, una de las figuras más influyentes de la escena contemporánea.
Pite, fundadora de la compañía Kidd Pivot, ha dedicado su carrera a explorar la condición humana a través de una danza profundamente física y narrativa, siguiendo de alguna manera el espíritu renovador de Noverre.
¿Qué nos dice Crystal Pite en su mensaje?
Para Pite, bailar es un «acto de escucha profunda». No es solo movimiento hacia afuera, sino una atención plena a lo que ocurre dentro de nosotros y a lo que sucede a nuestro alrededor. En su mensaje, destaca tres pilares:
- La Presencia: En un mundo saturado de ruido y pantallas, la danza nos devuelve a la experiencia directa, al «estar aquí» plenamente.
- La Memoria Compartida: El cuerpo contiene historias. Al bailar, participamos en una memoria colectiva que nos conecta más allá de nuestras diferencias políticas o culturales.
- La Resistencia y el Consuelo: La danza puede ser una forma de celebración, pero también una herramienta para procesar el trauma y encontrar consuelo en tiempos difíciles.
¿Por qué celebramos este día?
El Día Internacional de la Danza no es solo un recordatorio para los profesionales; es una invitación a los gobiernos, líderes de opinión y a la sociedad entera para que reconozcan el valor de este arte. Celebramos la danza para:
- ✦ Cruzar fronteras: Es el lenguaje universal que no necesita traducción.
- ✦ Salud y Bienestar: Como promovemos en la Fundación, es vital para el desarrollo físico y la regulación afectiva desde la atención temprana.
- ✦ Identidad: Es tradición que se nutre del pasado para florecer en el presente.